Muchas empresas tienen una estrategia de marca bien escrita que nadie aplica. El brand management, o gestión de marca, es lo que hay entre ese documento y las decisiones que el equipo toma cada semana.
Los cinco elementos de una gestión de marca que funciona
- Un responsable con autoridad. Alguien que puede decir que no a una campaña, un nombre o un proveedor si no encaja con la marca.
- Una plataforma de marca breve y usable. Qué promete la empresa, a quién y cómo lo demuestra, en pocas páginas que cualquiera pueda consultar.
- Reglas de decisión. Qué puede decidir cada equipo por su cuenta y qué debe pasar por el responsable de marca.
- Un ritmo de revisión. Una reunión mensual o trimestral en la que se revisan indicadores y decisiones pendientes.
- Indicadores conectados al negocio. Pocos, estables y vinculados a ventas, margen, talento o crecimiento.
Cómo ponerlo en marcha en una pyme sin burocracia
- Empieza por las decisiones que más se repiten: nuevos productos, campañas y contratación de proveedores.
- Escribe las reglas en una página y revísalas a los tres meses.
- Mide dos o tres indicadores desde el primer trimestre, aunque sea de forma sencilla.
Señales de que la gestión de marca no funciona
- Cada departamento explica la empresa de una forma distinta.
- Las decisiones de marca se toman en función de quién está en la reunión.
- Nadie sabe decir si la última campaña aportó algo al negocio.
Qué necesita saber el directivo
El directivo no ejecuta el brand management, pero lo diseña y lo sostiene: decide quién es responsable, qué se mide y cada cuánto se revisa. Sin ese respaldo, la gestión de marca queda en manos de la buena voluntad de cada equipo.
Nuestra formación
En la formación del Executive Institute of Branding trabajas sobre tu empresa para definir responsables, reglas e indicadores, y terminas con un plan de acción a 90 días.